Primavera, temporada de alergias

18 de septiembre de 2017, 16:04. Fuente: InfoVitalis.

Primavera, temporada de alergias

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La llegada de la primavera viene de la mano con un gran abanico de alergias. La alergia nasal es la más frecuente, pero está subdiagnosticada y, por ende, mal tratada.

Por su clima agradable, y por dejar el frío atrás, la primavera es la estación más linda del año. Pero no para todos. Las personas que padecen alergias no pueden disfrutar esta época del año como quisieran.

La alergia nasal es la enfermedad respiratoria crónica más frecuente en el mundo. Más ahora, potenciada por la primavera, gracias a que en el aire circulan miles de millones de diminutos pólenes.

Un estudio realizado en ocho países de Latinoamérica, incluida la Argentina, reveló que un gran porcentaje de personas con alergia nasal reciben atención médica pero su padecimiento no es diagnosticado correctamente. Por este motivo, miles de personas conviven con esa patología, pero no reciben un tratamiento efectivo, que podría significar una mejor calidad de vida.

Reconocer la alergia nasal consta de cuatro síntomas característicos:

Frecuentes estornudos. Constante secreción nasal Congestión nasal (el síntoma más importante y el que más molesta al paciente) Prurito o picazón.

Además, en más de un 50% de los casos se presentan síntomas oculares asociados, llamadas rinoconjuntivitis.

La alergia nasal es la enfermedad respiratoria crónica más frecuente en el mundo. Más ahora, potenciada por la primavera, gracias a que en el aire circulan miles de millones de diminutos pólenes.

¿Por qué aparecen? Las enfermedades alérgicas surgen de la interacción de la genética con la exposición medioambiental a alérgenos sensibilizantes. En la primavera, a los antígenos perennes como los ácaros y los hongos se agregan los pólenes provenientes de árboles, malezas y gramíneas que conllevan un incremento de la sintomatología nasal en esta época.

Para entender mejor cómo afectan las alergias nasales a la población de la región, se realizaron entrevistas presenciales y telefónicas en 22 mil hogares de ocho países latinoamericanos.

La investigación “Alergias nasales en Latinoamérica” estimó una prevalencia del 7%, que es muy bajo si se compara con los resultados del Estudio Internacional de Asma y Alergias en la Infancia (ISAAC, según sus siglas en inglés), en el que participan más de 100 países y que arrojó una prevalencia promedio de 22%.

No obstante, esta baja prevalencia simplemente refleja que la alergia nasal es una enfermedad subdiagnosticada y consecuentemente subtratada.

La persona afectada de rinitis alérgica en el mes de mayor sintomatología disminuye su productividad laboral y escolar en un 33%. Los problemas respiratorios generan trastornos del sueño, un sueño no reparador, lo que produce que durante el día la persona no logre concentrarse bien y suela estar cansada.

“Nuestro trabajo muestra que hay una subestimación del paciente que se acostumbra a vivir con la alergia nasal y no concurre al médico. A lo sumo va a la farmacia y pide un medicamento de venta libre para calmar los síntomas”, señaló el especialista.

¿Qué hacer?

Más allá del tratamiento que el médico indique, el mejor modo de reducir los síntomas es evitar los desencadenantes de la alergia:

Limitar las actividades al aire libre los días en los que hay niveles elevados de polen. Mantener las ventanas cerradas (en la casa o en el auto) para que no entre el polen. Ducharse luego de volver a casa. Esto ayudará a despegar el polen se haya pegado al cabello.

Fuente: InfoVitalis